Make your own free website on Tripod.com
Breve, como la música ligera

Por: Homero Vivas

Octavio Escobar Giraldo, de Caldas, Colombia, médico, además de narrador, fue otra de las figuras presentes en ese logrado Encuentro de Escritores Colombo Venezolano que, en su décima sesión, organizó la Asociación de Escritores del Norte de Santander en sinergia con su homóloga tachirense. Escobar, premio nacional de cuento en su país, es autor leído y conocido. Ha participado en numerosos proyectos culturales, en especial el famoso y legendario Festival de Teatro de Manizales.

Una de sus obras destacadas es la recopilación de cuentos "De música ligera" que, con sus propias palabras, extraídas de una conversación que hoy les transcribo, constituye: "Grupos de cuentos estructurados alrededor del tema de la música popular, no porque los cuentos en sí se ocupen de la música popular, sino porque los personajes de cada uno de los cuentos tiene una canción, un motivo, un cantante que lo obsesiona, que tiene mucho que ver con su vida. El libro parte de la idéa de que la música popular, como muchas otras formas de cultura popular, son muy importantes en la vida de las personas. Con mucha frecuencia he realizado trabajos donde cosas de la cultura popular tienen mucha relevancia en la vida de los personajes".

Como gran parte de su trabajo se ha centrado en la narración breve, nos gustaría conocer su visión sobre esta especialidad literaria en su país y entonces le pregunto y nos responde: "El cuento está un poco relegado por la novela, yo también hago novela, pero tengo que admitir que el cuento no tiene tanta apetencia editorial. Los editores, por razones que a mí no me parecen lógicas, consideran que el cuento no se vende como la novela. Los cuentos se ventilan o bien en revistas o a través de concursos literarios; es frecuente que en las regiones haya concursos de cuentos. Es una forma para muchos narradores de comenzar sus carreras. El libro de cuentos suele ser lo primero que publican los narradores colombianos".

Tocando el tema de los certámenes, el apoyo de las instituciones que hacen mecenazgo, los premios literarios, los incentivos hacia los creadores... ¿qué se ve?: "Hubo una época en la que había muchísimos premios literarios. En este momento existe el premio del Ministerio de Cultura que se ha ido espaciando en el tiempo. Hay concursos de prestigio como el de la Universidad de Antioquia; algunos concursos regionales con cierto prestigio, pero hace diez años había más concursos. Todo se ha concentrado en el premio del Ministerio de Cultura". ¿Y el apoyo de las Editoriales?: "Tienes que tener una relación establecida con ellos, prefieren a personas que tengan una figuración importante en medios. Para un narrador que no tenga ningún vínculo con los medios y que no haya ganado premios importantes es muy difícil de acceder a la publicación por una editorial de cierto peso". En tu caso particular, ¿Cómo ha sido la relación con ellas?: "Ni la mejor, ni la peor. No me puedo quejar. Me han publicado editoriales fuertes, con buena presencia, pero esas ediciones han venido después de premios para esos libros, nunca antes".

Octavio, hoy nos encontramos participando de un Encuentro que lleva ya diez ediciones, aprovecho, de tal modo, la ocasión para interrogarnos sobre la suerte de este tipo de eventos: "Los resultados de un encuentro de escritores son muy difíciles de evaluar inmediatamente. Creo que requieren de un poco más de rigor para que haya un público mayor. Creo que se debe aligerarlos un poco. Creo que las jornadas deberían ser continuas para que la sensación de encierro no sea tanta, evitar las sesiones extenuantes. Creo que, necesariamente, los eventos deben acompañarse de memorias para que no se beneficien tan sólo los asistentes, sino también los que reciben esas memorias y me parece que se debe mantener una cierta continuidad en sus temas, no que sean tan sueltos. En este encuentro hemos tenido una temática aislada. Es atractivo que, por un lado, exista un cambio total de tema pero, del otro lado, uno queda un poco desorientado... bueno, el encuentro hacia donde apunta. Lo importante es que la gente tenga oportunidad de conversar, incluso de hacer turismo, eso no tiene nada de malo. Para evaluar un evento es necesario que pase en el tiempo. Tengo la experiencia del Festival de Teatro de Manizales, con un montón de años y uno ve que el festival no ha sido muy importante para el teatro en Manizales, pero ha sido importante para las otras artes. Muchas personas dicen, por ejemplo los músicos de Manizales, que sin ese festival, sin su sustrato, sin la música que oyeron en las obras no hubieran sido los músicos que ahora son. Yo, como escritor, lo digo: Si no hubiese tenido el festival sería un escritor distinto y creo que más malo de lo que soy".

Página Principal

Conversaciones y reseñas